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Una experiencia inolvidable en Santiago
Francisco Huneeus (*)
Querido Huneeus,
Mi experiencia en Chile en la sesión de Danza Afectiva que coordinas fue una experiencia increíble.
Como te conté, a consecuencia de un hipotiroidismo medicamentoso tuve una ruptura del tendón tibial posterior en ambos pies. Pasé unos tres años sin poder caminar mucho, usando tablas para proteger los tendones y haciendo con frecuencia nuevas rupturas. A raíz de esto mis pies "colapsaron” y desde entonces he tenido que usar una plantilla especial que levanta el arco. Correr, bailar, saltar, hacer trecking actividades que siempre me gustaron... nunca más.
Fui al estudio de danza donde tu diriges estas vivencias más por conocer tu trabajo y presentarlo a la coordinadora del curso de Arteterapia de la Universidad de Chile, creyendo que iba a dar unos modestos pasos durante no más de quince minutos solo para no causar mala impresión..
Me quedé tímidamente arrimada a la pared, haciendo apenas movimientos con los brazos. Pero la música era muy contagiante (música hindú) y comenzó a movilizarme y a hacer que me entregase. Me fueron dando ganas de mover el cuerpo en movimientos de danza al estilo Katakhali y Odissi, que siempre me ha gustado y, al hacer movimientos con las piernas me fui dando cuenta de que mis pies respondían sin doler, lo que me fue permitiendo ser más osada, me fui relajando, sintiéndome más liviana, disfrutando la improvisación, inspirada en una mezcla de lo que yo recordaba que era la danza hindú.
Las siguientes músicas: ballet clásico, valses, me hicieron evocar los movimientos de las clases de ballet que seguí hasta los 12 años, mis pies parecían ir "recuperando la memoria" de movimientos que yo no hacia desde hace mucho tiempo... y mientras más me daba cuenta de que los movimientos no me causaban dolor, más me entregaba al placer de bailar, como reencontrando un placer que perdí cuando tuve este accidente en los pies.
Mis pies, iban encontrando su equilibrio propio, lo cual me fue dando confianza para girar sobre mi misma, arriesgar pasos largos y deslizar con más velocidad... me sentí bailando cada vez con más confianza en los pies una sensación que no tenía hacia mucho tiempo...
Me fui sintiendo también graciosa y sexy, pero era algo "para mi", no para nadie en especial. Era el placer de sentirme viva, bailarina, mujer. Lo más interesante del proceso es que a los movimientos los encontraba en mi, un tanto oxidados, es cierto, pero sentía que era un conocimiento que "estaba en mi", listo para ser recordados.
Creo que la combinación de la selección de las músicas, la penumbra, el suelo, y seguramente también el clima de libertad sin presión generado, junto con la energía de las personas alrededor y la tuya, poniendo las músicas, bailando como todo el mundo, invitando sutilmente a todos a que participaran de la forma que pudieran, formaron una gestalt muy especial... para mi, literalmente inolvidable.
Oct 2006
por Selma Ciornai
ENFOQUE GESTÁLTICO Edición 40 agosto 2009
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